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Comienzo y Lanzamiento: Terminator Génesis

Algunos personajes de “Terminator Génesis” hacen su aparición sin ropa, pero la abrumadora mayoría de las escenas requería que los actores portaran vestuario y accesorios adecuados a la época y al propósito marcado por el guión.

La diseñadora de vestuario Susan Matheson se entusiasmó por cumplir los retos de una película de ciencia ficción de gran presupuesto: “Uno de los factores más emocionantes cuando me llamaron para diseñar esta cinta fue la guerra final ubicada en el futuro, pues sabía que tenía un mundo entero para crearlo a partir de cero”, comenta ella. “En realidad la razón por la que decidí ser diseñadora de vestuario para cine fue debido a que me sentí inspirada por ‘The Terminator’ y ‘Mad Max’. Estas dos películas me hicieron pensar, ‘Oh, no es obligatorio diseñar vestuario para Shakespeare, también puedo tomar elementos distintos para crear la ropa de una cinta”. Tan profundamente influyeron en la joven Matheson los aspectos visuales de estas películas, que su vestuario para una producción universitaria de “Macbeth” incluyó una máscara de gas sobre la manga de una prenda y una chamarra de cuero tipo motociclista muy estilizada.



Los diversos grupos y periodos que cubre el guión obligaron a Matheson a buscar la autenticidad para cada personaje y situación específicos. Por ejemplo, cuando los combatientes de la resistencia humana hacen su última incursión contra las máquinas, “son un grupo de gente en harapos que simplemente usa lo que halló en su entorno post-apocalíptico. Buscan entre los desechos y emplean cosas diseñadas para otros fines. Así, tenemos personas que usan armaduras hechas con placas de licencias de California, así como protecciones para brazos y hombros creadas con llantas recicladas. Estos guerreros usan cualquier artículo que puedan encontrar para elaborar sus propias prendas de defensa”.

Matheson trabajó de cerca con Burton para diseñar armaduras corporales para la resistencia y una vez elaboradas, debían estar cubiertas de "polvo post-apocalíptico”. Aquí entraron al juego varias mezcladoras de cemento; en el taller siempre había una máquina funcionando y el vestuario se revolcaba con piedras y gravilla, “pues si arrojas una prenda dentro de una mezcladora de cemento con rocas, en especial si son piezas de hule, adoptan una pátina”. Después de pasar por la mezcladora, a las prendas se les ponían varias aplicaciones de pegamento, suciedad y pintura para lograr el aspecto de que “estas personas vivían, comían, dormían y realizaban todas sus actividades con esta ropa continuamente, sin cambiarse”.

Pero debajo de las armaduras y la suciedad, Matheson deseaba mostrar la apariencia de Los Ángeles después de la detonación. Ella explica, “Si ocurrió un estallido en esta ciudad en los años 90, ¿cómo se vería la gente? El ámbito de Los Ángeles presenta muchas prendas deportivas, por ejemplo de los Dodgers, los Kings, los Lakers. Hay un conglomerado de culturas y etnias, con influencia de diversas bandas. Es probable que las cámaras no capten todos los elementos que integramos, pero trabajamos para mostrar una ciudad que fue casi exterminada en los 90, incluso hay una camiseta de Hello Kitty solicitada por David Ellison”.

La especificidad de la época y el lugar también se aprecia en el vestuario de los personajes protagónicos de la historia. La cultura punk-rock de los 80 luce en la ropa de Sarah: chamarra de cuero de motociclista, pantalón de camuflaje y Doc Martens (“ya está lista para patear traseros”, ríe Matheson). Cuando Reese se desplaza hasta 1984, roba el pantalón de un indigente y después se introduce en una tienda de segunda mano donde obtiene una gabardina militar y un par de tenis Nike Vandal. (Matheson explica orgullosa que uno de sus grandes triunfos en el proyecto fue cuando escuchó que Paramount persuadió a Nike de recrear los Nike Vandal originales de 1984, “¡incluso el color y las tiras de velcro!”) Dos encargados fueron de expedición a las tiendas de artículos usados y alguna vez trajeron una gabardina verde monótona que resultó ser muy popular en la época, "de tal forma que buscamos este tipo de prendas a lo largo de Estados Unidos y tenía gente llamando a todo el país para encontrar gabardinas tipo Kyle Reese”.

Estas colisiones del pasado y el presente fueron frecuentes en el rodaje. Un evento especial resonó intensamente en la productora Dana Goldberg: “Uno de mis momentos favoritos fue cuando filmamos en el Observatorio del Griffith Park la primera noche, ahí es la revelación de Arnold en la película, donde Arnold como el Guardián se encuentra con Arnold como el Terminator de 1984. Miré a mi alrededor al equipo que participaba y cada persona, hombre, mujer, ya fuera de 20 o de 60 años, eso no importaba, todos tenían la misma expresión mientras observaban a Arnold interpretar esa escena... El hombre ha hecho una enorme cantidad de cosas impresionantes en su vida, pero creemos que nació para esto, su interpretación es fenomenal. De pronto todos regresamos en el tiempo y recordamos cuando fuimos espectadores en las películas de T1 y T2. Y aquí estábamos ahora junto a él cuando retomó el personaje que conoce tan bien y le dio vida de nuevo. Después todos quedamos impactados cuando disparó su rifle cuatro veces y nunca parpadeó. Nos impresionó que pudiera disparar un rifle totalmente cargado cuatro veces y ni siquiera parpadear. Más adelante nos contó que aprendió a hacer eso en la primera película Terminator. Y creo que desde entonces nunca parpadeó, ¡no estoy segura!”

Aunque los grandes sets y magnos proyectos no le son extraños, aun así Emilia Clarke se sintió impresionada por el enorme alcance de la filmación de “Terminator Génesis”. Ella dice, “Simplemente es épica. Por cada tres minutos de pietaje en la pantalla se requirió alrededor de dos semanas de filmación. Cada detalle diminuto se reflexionó profundamente y se ejecutó de manera hermosa. Cada miembro del equipo es increíble, los sets son estupendos y el vestuario es maravilloso. Había tantas cosas que cuando estaba en medio de una escena épica inmejorable, a menudo debía recordar que aún habría efectos especiales, que esto representaba apenas como 60%, así que todo luciría fenomenal con mucho más elementos y aspectos adicionales... y no hubo pelotas de tenis sobre palos, ¡en absoluto!”



LANZAMIENTO ESPECTACULAR


El productor David Ellison afirma, “Ésta es la película de Terminator de más grande escala jamás realizada. En Génesis hay secuencias de acción mucho más espectaculares que en cualquier cinta de Terminator previa. Podremos ver la guerra futura plenamente desplegada, algo que nadie ha sido capaz de hacer aún; además hay nuevos Terminator y esperamos que tengan el mismo impacto que cuando los cinéfilos vieron el T-1000 en 1991. Elevamos las expectativas a una altura increíble y nos esforzamos por cumplirlas”.

Para la productora Dana Goldberg, el alcance de la cinta tiene proporción directa con el nivel de talento presente en el equipo cinematográfico. Ella afirma, “Es una gran, gran película. Filmamos desde abril hasta mediados de agosto, con muchas semanas de seis días. Contamos con un equipo magnífico que hizo su mejor esfuerzo para hacer realidad este proyecto. Nadie entiende plenamente cuánto trabajo se requiere para lograr todo esto que se ve en la pantalla, desde peinados y maquillaje, acrobacias, efectos visuales, efectos especiales, aparejos, cámaras, iluminación, etcétera. Es una hazaña titánica realizar una película de esta magnitud, pues necesitas que todas las piezas funcionen al unísono para hacer las cosas bien, creo que fuimos muy afortunados de contar con un equipo tan capaz”.

“Es interesante”, dice el director Taylor. “En cierto modo decimos a los espectadores que sabemos lo que esperan y luego ¡‘Whoosh!’ [risas] trabajamos de asombrarlos. Esto es algo profundamente integrado en el ADN de la serie Terminator: La primera película de Cameron usa la persona de Arnold en una forma, después la invierte cabalmente en la segunda y nadie espera lo que viene. Aquí entrarán en nuevos territorios con los personajes que ya conocen, pero ellos los llevarán a lugares que nunca imaginaron.