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Yordi Rosado y su esposa Rebeca Rodríguez vacacionan en Nayarit

El famoso conductor, locutor, productor y escritor, se dio unos merecidos dias de descanso en la Riviera Nayarit.

Después de una gira de trabajo por Durango, Yordi Rosado y su esposa Rebeca Rodríguez se dieron un descanso y visitaron la Riviera Nayarit por un fin de semana. Ahí, en el espléndido resort “Villa La Estancia”, Yordi nos habla de varios temas; para empezar, lo que significó participar en el programa Otro Rollo, al lado de Adal Ramones:

“Para mí es el momento donde la gente me conoció, un programa muy importante no solamente en mi vida sino en la vida del país; un programa que cambió muchos paradigmas de la televisión en México, fueron doce años donde yo también producía el programa, fueron años de mucho trabajo, mucha creatividad, muchas emociones y momentos increíbles; pero también mucho cansancio, doce años de hacer lo mismo, tratar de sorprender a la gente cada semana; entonces llegó el momento en el que decidimos terminar, necesitábamos un espacio, cuando las cosas van bien hay que terminarlas en buen momento”.



Sobre la radio: “La radio es algo clásico, en la radio estuvimos nueve años en la noche y cuatro en la mañana; en total fueron trece años,y aunque me encanta y la adoro, pues se me empezaba a complicar, entonces tuve que dejarla para hacer otros proyectos.

Sobre los planes a futuro: “Queremos producir y conducir un talk show en Estados Unidos; he presentado algunos proyectos, pero todavía no hay nada firme; siempre he querido hacer cine me llama mucho la atención, además voy a sacar un nuevo libro; es para padres y para adolescentes y va a salir en julio del próximo año.

Sobre sus libros: Hoy son parte de mi vida, gracias a ellos viajo y doy conferencias, es algo que me encanta, me fascina compartir información, soy una persona muy humanista, me gusta mucho platicar, me gustan las emociones, los sentimientos, me gustan mucho los retos, y lo que más me gusta es estar frente la gente, das un buen consejo, consigues una risa, una retroalimentación de la gente, es fascinante.